La escultora Josefina Cuesta realizó para la Semana Santa crevillentina la imagen de Jesús Rescatado, representando iconográficamente a un Cristo “de sentencia”, ya coronado de espinas tras ser presentado al pueblo por Poncio Pilatos y condenado a la crucifixión, ya no va vestido como rey mofado, ha vuelto a recibir la túnica sagrada y aparece como un preso reflexivo antes de ser cargado con la pesada cruz; la imagen como es habitual en este tipo de iconografías se inspira en el Jesús de Medinaceli que se encuentra en la Basílica de los Padres Capuchinos de Madrid.
¿Pero quién era Josefina Cuesta?
Encontrar información de la escultora Josefina Cuesta no ha sido tarea nada sencilla, pocas reseñas se han podido encontrar en archivos y libros especializados, teniendo la enorme fortuna de haber localizado familiares y amistades de la escultora que han facilitado información de la misma.
Josefina Cuesta Frechina nació en Valencia en 1924, como en otras ocasiones proviene de una importante familia de artistas, en su caso es hija y sobrina de escultores, su padre era Francisco Cuesta López y su tío Inocencio Cuesta López. Los hermanos Cuesta López tuvieron uno de los talleres escultóricos más prolíficos de la imaginería valenciana.

Francisco Cuesta López, nace en Ayora 1879 y fallece en Valencia un 19 de marzo de 1948 a los 69 años de edad, recibe funeral en la Iglesia de San Nicolás de Valencia. Se casó con Concha Frechina, matrimonio del que nacieron cuatro hijas Conchita, Amparo, Fina (Josefina) y Francisca. Destacó en el campo de la imaginería religiosa, destacando por su excelente trabajo en anatomía, sufrió una parálisis tras la guerra civil, que le impidió continuar trabajando por lo que su hija Josefina se hizo cargo del taller.
Algunos ejemplos de obras talladas por Francisco Cuesta López serían: la Virgen del Rosario de Ayora, la Virgen del Patrocinio de Penáguila, Nuestra Señora de los Ángeles (Chulilla), un San Pedro para la Antigua Colegiata de San Patricio de Lorca, también para nuestra localidad tallaría diversas obras destacando la Virgen del Aurora que se encuentra en la Ermita de la Purísima.
Josefina nace y crece rodeada en un ambiente artístico, pasa horas y horas observando cómo se pasa del barro a la madera, crecería en aquel taller situado en la Plaza Correo Viejo de Valencia, taller que sería destruido durante la Contienda Civil, perdiendo bocetos, modelos, fotografías, todo el trabajo de décadas dedicado a la creación de arte sería basto de las llamas, posteriormente se trasladan a un taller en la calle Valencians nº6 , para finalizar en el taller familiar situado en la Plaza Músico Gomis nº1.
Francisco Cuesta López, en ningún momento se opone a que sus hijas se dediquen al mundo del arte, todo lo contrario, apoya esta dedicación incidiendo en que tengan una correcta formación, tanto Josefina como su hermana mayor Amparo, se forman en la Escuela de Bellas Artes de San Carlos, en un ambiente donde predominaban los hombres, siendo mujeres pioneras en este sentido.
Amparo se dedicaría a la pintura y Josefina se dedicaría a la escultura, se formaría en la Escuela Superior de Bellas Artes de San Carlos, rodeada de un mundo exclusivamente masculino, Josefina será de las primeras mujeres que se formaría en la Escuela de Bellas Artes de San Carlos en la especialidad de escultura.
Una vida dedicada íntegramente a la escultura, Josefina Cuesta celebró diversas exposiciones individuales y participó en numerosas muestras colectivas en su provincia.
Tenemos constancia de su participación en la primera Exposición Bienal de Arte del Reino de Valencia, celebrada por el Instituto Iberoamericano en julio de 1951, presentando la obra “Jesús, Obrero”, así como la obtención de un accésit en la Exposición de Arte en madera de 1949.
Destacan sus obras dentro de la imaginería religiosa:
-Santísimo Cristo orando en el Huerto de los Olivos 1946.Hermandad de la Vera Cruz de Jaén, curiosamente este grupo escultórico fue tallado para la Semana Santa de Martos.
-Las esculturas de la Virgen, San José, San Pedro y San Pablo del retablo de la Iglesia de Tuejar (Valencia), talladas en madera y de tamaño natural. Su importe fue el siguiente: la Virgen 22.000 pesetas, San Pedro y San Pablo, 20.000 pesetas y San José 6.000 pesetas
-Cristo de la caída (Jaén). 1946
-Jesús Rescatado (Crevillent).1947
-Virgen de la Asunción. Clarisas Elche
Como es habitual en los talleres escultóricos de posguerra habrían muchísimas obras que serían difícilmente atribuibles dentro del Taller de los Cuesta y no podríamos definir bien si son obra del padre o de la hija (hay que tener en cuenta que Josefina Cuesta se hace cargo del taller tras la enfermedad de su padre pero el nombre comercial sigue siendo el de Francisco Cuesta), por ejemplo en el Archivo del Arzobispado de la Junta Diocesano de Arte Sacro, encontramos dos obras firmadas por Francisco Cuesta López, cuyos bocetos están firmados por Josefina Cuesta, un Jesús Nazareno (1948) para la localidad valenciana de Alcudia de Crespins y una Virgen del Carmen (1953) en Muro de Alcoy (ya había fallecido Francisco Cuesta).
Durante la última etapa de su vida, debido a problemas de salud se dedicó a trabajar para una tienda de antigüedades situada en la Plaza del Correo Viejo de Valencia, especializándose en tallar obras de pequeño formato que imitaban antigüedades.
Fallece un 26 de diciembre de 1978 en Valencia a los 54 años de edad.
Autor: Sergio Lledó Mas (Director Museo Semana Santa Crevillent)
Nota: Extracto biografía escultora Josefina Cuesta que aparece en el Libro “Escultores de la Semana Santa: De Antonio Riudavets a Mariano Benlliure” , cuya presentación está prevista para la Semana Santa del 2018.
