75 Aniversario de la cofradía Jesús Rescatado

EDITORIAL

Setenta y cinco años han pasado desde que en 1943 un grupo de valientes decidiera emprender el camino en solitario de formar una nueva Cofradía para la Semana Santa de Crevillent.

Setenta y cinco años narrados desde diversos prismas y vocablos con las fantásticas plumas de los cronistas que, a lo largo de todo este tiempo, nos han dejado plasmada nuestra historia por escrito.

Pero también setenta y cinco años de historia narrados de boca a oído, como una especie de cuento, de padres a hijos y de abuelos a nietos. Setenta y cinco años de familias unidas en un mismo sentir, de variedad, de novedad y tradición.

Este aniversario debe hacernos reflexionar. Ya hemos consolidado nuestra historia con pilares firmes que nos hacen saber de dónde venimos para conocer hacia dónde nos dirigimos; pero, por otra parte, el avance incansable del tiempo nos hace adaptarnos a nuevas condiciones y situaciones que, antes, ni habríamos imaginado. Y eso hacemos desde el pasado reciente. Adaptarnos al presente, a la actualidad, pero sin perder de vista esos pilares que, quiénes nos precedieron, asentaron con solidez.

Es tiempo de celebración, de regocijo, estamos de enhorabuena. Y, es que, casi sin darnos cuenta cumplimos setenta y cinco años regalando arte a Crevillent.

Pero, sobre todo, es tiempo de reflexión. De todo lo que hemos conseguido y de lo que nos queda por conseguir. De las personas que estuvieron, están y estarán. De lo que hemos vivido junto a un varal y lo que nos queda por contar.

Y, cómo no, tiempo de agradecimiento. A los que confiaron en aquel arriesgado proyecto, a los que trabajan y trabajaron incansablemente para que todo luzca perfecto y, a los que, con sus palabras, transmiten su amor hacia Jesús Rescatado.

Y, finalmente, pero no por ello menos importante, a Quién nos rescata cada día, a Quién nos colma de ánimo para seguir adelante, a Quién llegó a Crevillent para quedarse y nos dio el mundo con su muerte y resurrección.

A Jesús Rescatado, por ser el motor de ese sueño que, hoy, cumple setenta y cinco años.